Terminas un capítulo de Black Mirror y te quedas mirando el móvil de otra manera. Ese es su truco: no te asusta con marcianos, te asusta con lo que ya tienes en el bolsillo. Si echas de menos esa sensación, la buena noticia es que la literatura lleva décadas haciéndolo, y a menudo mejor. Aquí van ocho libros que dejan el mismo poso: la tecnología, o la sociedad que la usa, llevada un paso más allá de lo cómodo.
Hay clásicos y cosas muy recientes, en inglés y en español. No busques finales felices. Busca ese momento en que el libro cierra y tú miras alrededor con un poco de desconfianza.
1. Exhalación, de Ted Chiang
Si Black Mirror tuviera un padre literario vivo, sería Chiang. Sus relatos parten de una idea (un dispositivo que graba toda tu vida, un portal en el tiempo, una IA que se cría como un hijo) y la piensan hasta el final con una humanidad que la serie a veces no alcanza. Exhalación es ciencia ficción que hace pensar y, sobre todo, sentir. Empieza por aquí.
2. Kentukis, de Samanta Schweblin
Un peluche con cámara que otra persona, en cualquier parte del mundo, controla y a través del cual te mira. Schweblin coge un gadget absurdo y saca de él un retrato escalofriante de la intimidad, la soledad y la vigilancia. Es lo más Black Mirror que se ha escrito en español, y encima es buenísima.
3. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick
El origen de medio género. Un cazarrecompensas persigue androides que quizá sienten más que los humanos. Dick se pasó la vida preguntándose qué es real y qué nos hace humanos, justo las preguntas que la serie recicla capítulo tras capítulo. Old school, pero sigue golpeando.
4. El círculo, de Dave Eggers
Una empresa tecnológica que promete un mundo más transparente y abierto, y que en realidad construye la vigilancia total con tu aplauso. Se lee como un episodio largo sobre redes sociales y postureo. Incómodo justamente porque no hace falta inventar casi nada.
5. Máquinas como yo, de Ian McEwan
Un hombre compra uno de los primeros androides con conciencia y la convivencia se complica cuando la máquina desarrolla su propio sentido moral, más rígido que el nuestro. McEwan usa la IA para hurgar en lo que de verdad nos cuesta: la honestidad, la culpa, el perdón.
6. Fahrenheit 451, de Ray Bradbury
Bradbury vio venir las pantallas que nos aíslan mucho antes que nadie. En su mundo se queman los libros y la gente vive hipnotizada por paredes que emiten sin parar. Si algo de Black Mirror te dejó pensando en cómo consumimos, este clásico te va a resonar de una forma incómoda.
7. El zoo de papel y otros cuentos, de Ken Liu
Liu mezcla tecnología, memoria y emoción con una delicadeza rara en el género. Sus cuentos pueden partirte por la mitad con una idea sencilla, como Black Mirror en sus mejores capítulos, esos que no van de sustos sino de pérdida. Ciencia ficción con corazón.
8. Nosotros, de Yevgueni Zamiátin
La distopía que inspiró a Orwell y a casi todos los demás. Un Estado que lo controla todo, hasta la hora de amar, y un hombre que empieza a desviarse. Escrita en 1920 y sigue siendo un espejo. Si te va el Black Mirror más político, aquí está la raíz.
Por qué esto engancha más que cualquier serie
Todos estos libros comparten con la serie una misma jugada: no inventan un futuro lejano, cogen algo que ya está pasando y lo empujan un centímetro. Ese centímetro es donde vive el miedo bueno, el que te hace pensar. Y en un libro, sin la prisa de un capítulo de una hora, ese centímetro se siente todavía más hondo.
Este es, por cierto, el género en el que yo escribo. Si te va la ficción especulativa, en el blog tengo algunos relatos cortos y una selección de relatos para leer online por si te apetece seguir.
¿Y a ti, qué libro te dejó mirando el móvil de reojo?
¿Me dejo alguno fuera? Cuéntame en los comentarios qué ciencia ficción te ha dejado ese regusto de Black Mirror. Tomo nota para la próxima lista.
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