Hoy se me ha ocurrido compartir con quien quiera que me esté leyendo, el hecho de tener ganas de escribir. A lo que me refiero es a que uno puede amar escribir y querer crear universos nuevos o simplemente relatos que entretengan a sus potenciales lectores, pero dadas todas las preocupaciones de nuestra vida diaria, nuestras ansiedades, nuestros miedos etc. el simple hecho de ponerse a escribir a veces se antoja inalcanzable.
Por si os puede servir de algo, yo utilizo la escritura como un método de abstraerme por completo de la realidad, cuando escribo solo existe el mundo que estoy creando y nada más. No solo os ayudará a despejaros sino que os vendrán más ideas, ocurrencias y giros para vuestro guion.
También me gusta el hecho de que nadie sale herido. ¿Que a qué me refiero? Bueno, todos vemos en las noticias los acontecimientos terribles que ocurren todos los días ¿verdad? Pues nosotros, gracias al noble arte de la escritura, podemos hacer a la gente sufrir en nuestros relatos para luego salvarla y que sean felices para siempre.
Al contrario de lo que Roland Barthes pensaba, de la muerte del DIOS autor/escritor, yo sigo pensando que un escritor aún retiene un increíble poder de creación y de manejo de las almas de los lectores.
¿Qué opináis? Contádmelo en los comentarios. Que paséis un feliz domingo.

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